Pubalgia en el embarazo: por qué duele el pubis y qué puedes hacer ya

Embarazada sentada en una camilla de fisioterapia con la mano sobre la tripa

Pubalgia en el embarazo: por qué duele el pubis y qué puedes hacer ya

Te despiertas de madrugada, intentas darte la vuelta en la cama y un pinchazo en el pubis te frena en seco. Por la mañana vuelve al ponerte los pantalones de pie, al subir la escalera o al salir del coche. Es la pubalgia en el embarazo, y lo primero que te preguntas es si eso es normal y si le estará pasando algo al bebé.

La respuesta tranquiliza: la pubalgia es frecuente y no le hace daño al bebé. Que sea frecuente tampoco quiere decir que tengas que aguantarla hasta el parto. Más abajo tienes por qué duele, qué puedes cambiar hoy mismo en casa, qué se puede tratar, qué señales piden llamar a tu matrona sin esperar y qué pasa con el parto y después.

Resumen rápido

Si solo tienes un minuto, quédate con esto:

  • No le hace daño al bebé. Es un dolor de las articulaciones de la pelvis, sobre todo del pubis, que en las guías actuales se llama dolor de cintura pélvica.
  • Se puede tratar ya. Cuanto antes se valora, más fácil es que no vaya a más. No hace falta esperar al parto.
  • Hoy mismo: gírate en la cama con las rodillas juntas, vístete sentada y no pases más de 30 minutos seguidos en la misma postura.
  • Llama a tu matrona o a la maternidad si el dolor llega con sangrado, contracciones regulares, pérdida de líquido, fiebre o escozor al orinar, o si una pierna se hincha y duele.

¿Qué es la pubalgia en el embarazo y por qué duele?

La pubalgia en el embarazo es el dolor de pubis que aparece cuando las articulaciones de la pelvis se mueven de forma desigual y la cintura pélvica pierde estabilidad. Las guías actuales lo llaman dolor de cintura pélvica, y durante años se conoció como disfunción de la sínfisis púbica.

La pelvis funciona como un anillo. Delante tiene una articulación, la sínfisis púbica, y detrás, las dos sacroilíacas. El dolor puede aparecer delante, detrás o en los dos sitios, y a veces se extiende a las caderas, las ingles, los muslos o las rodillas. Según crece el bebé, el peso extra y el cambio en tu forma de sentarte o de estar de pie cargan más esa pelvis.

Seguramente hayas leído que la culpa la tiene la relaxina, la hormona que relaja los ligamentos. Es la explicación que más se repite, pero no está demostrada: la guía europea sobre este dolor encontró niveles de relaxina normales en embarazadas con dolor pélvico. Tampoco depende de cuánto se separe el pubis en una prueba de imagen. Una separación mayor no significa más dolor.

¿A cuántas mujeres les pasa? Alrededor del 20 % de las embarazadas tiene dolor de cintura pélvica en un momento dado, y más de dos tercios tienen dolor lumbar. Lo que más se repite como factor de riesgo es haber tenido dolor lumbar antes del embarazo o una lesión previa en la pelvis.

¿Le hace daño al bebé?

No. Aunque pueda doler mucho, el dolor de cintura pélvica no le hace daño al bebé. Es una de las dudas que más angustia, y conviene tenerla clara desde el principio.

Lo que sí hace es complicarte el día a día. Este dolor suele aumentar según avanza el embarazo y puede interferir con el trabajo, las tareas de casa y el sueño. Por eso merece atención aunque no sea peligroso para tu hijo, y una valoración de fisioterapia para embarazadas en Málaga puede ayudarte a recuperar ese día a día.

¿Cuándo empieza la pubalgia en el embarazo y qué esperar en cada etapa?

Puede empezar en cualquier momento entre el final del primer trimestre y el primer mes después del parto, poco a poco o de golpe. Lo habitual es que los síntomas lleguen a su punto más alto entre las semanas 24 y 36, ya cerca del tercer trimestre.

No todo dolor de ingle es pubalgia, y la semana en la que aparece da pistas. Esta tabla te ayudará a situarte:

EtapaQué suele pasarQué te conviene hacer
Final del primer trimestrePuede empezar el dolor de cintura pélvica, de forma progresiva o bruscaComéntalo en tu próxima revisión y empieza con los gestos de casa
Semanas 18 a 24Un pinchazo en la ingle o el bajo vientre al estirarte o cambiar de postura suele ser el ligamento redondo, no el pubisMuévete despacio y cambia de postura
Semanas 24 a 36Es la etapa en la que el dolor de pubis suele ser más intensoPide valoración si te cuesta caminar, girarte en la cama o subir escaleras
PartoTambién puede aparecer durante el partoLleva anotada la separación de rodillas que toleras sin dolor
Primer mes después del partoPuede empezar ahora. Lo normal es que mejore, aunque alrededor de 1 de cada 10 mujeres sigue con dolorSi no mejora, no lo des por normal

¿Es pubalgia u otra cosa? Señales para llamar hoy mismo

Para saber si es pubalgia, fíjate en dónde y cuándo duele: la típica es un dolor delante, en el pubis, que aparece o empeora al caminar, al separar las rodillas o al apoyarte en una sola pierna. El dolor pélvico en el embarazo es peligroso, en cambio, cuando llega con sangrado, contracciones regulares, pérdida de líquido, fiebre o una pierna hinchada: entonces hay que llamar hoy mismo.

El dolor de espalda o de pelvis también puede ser una señal de parto prematuro o de infección de orina, y por eso estas señales importan:

Si además notas…Puede serQué hacer
Sangrado o manchado, contracciones regulares o pérdida de líquidoInicio de parto, también prematuroLlama a tu maternidad sin esperar
Escozor al orinar, ganas de orinar más a menudo, orina turbia o rojiza, o fiebreInfección de orinaLlama a tu matrona o a tu médico
Dolor fuerte que no se calma tras 30 a 60 minutos de reposoAlgo distinto de la pubalgiaLlama a tu maternidad
Dolor que late e hinchazón en una sola pierna, en la pantorrilla o el musloPosible trombosis. El riesgo sube en el embarazo y hasta 6 semanas después del partoUrgencias
Después del parto, dolor muy intenso delante de la pelvis, no puedes caminar o no consigues orinarPosible diástasis de sínfisisConsulta urgente

La diástasis de sínfisis es otra cosa distinta de la pubalgia: es una separación del pubis de más de 1 cm, que se confirma con una prueba de imagen. La separación completa es rara, entre 1 de cada 300 y 1 de cada 30.000 partos, y suele dar la cara después del parto.

Si lo que notas es más bien un dolor en el periné que empeora al estar sentada, puede tener otro origen. Te lo contamos en el artículo sobre el dolor del nervio pudendo.

Dolor de pubis y dolor lumbopélvico: cuando duele delante y detrás

El dolor de la sínfisis púbica en el embarazo forma parte del mismo cuadro que el dolor de la parte de atrás de la pelvis. Puede doler solo delante, solo detrás o en los dos sitios, y por eso muchas mujeres hablan de dolor lumbopélvico.

Cuando duele detrás, el dolor se nota entre la parte alta y trasera de la cadera y el pliegue del glúteo, sobre todo cerca de las sacroilíacas. A veces baja por la parte de atrás del muslo.

Es fácil confundirlo con la lumbalgia, que se sitúa algo más arriba y también es muy habitual: más de dos tercios de las embarazadas tienen dolor lumbar y casi una de cada cinco, dolor pélvico. Las dos cosas pueden ir juntas.

Distinguirlas tiene sentido práctico. Los gestos que alivian el pubis, como mantener las rodillas juntas, también ayudan cuando duelen las sacroilíacas, pero el ejercicio y el tratamiento cambian según qué zona esté cargando más. Para la lumbalgia del embarazo, la guía de práctica clínica del Ministerio de Sanidad sugiere ejercicio en el agua y programas de ejercicio individualizados, con una recomendación débil.

Cómo aliviar la pubalgia en casa con tu forma de moverte

Para aliviar la pubalgia en el embarazo en el día a día, lo que más ayuda es evitar los gestos que abren la pelvis o que cargan todo el peso en una sola pierna. Gírate en la cama con las rodillas juntas, vístete sentada y no pases más de 30 minutos seguidos en la misma postura.

Son cambios pequeños que se notan desde el primer día:

  • En la cama. Al darte la vuelta, mantén las rodillas juntas y gira el cuerpo entero a la vez. Para dormir de lado, pon una almohada bajo la tripa y otra entre las piernas.
  • Al vestirte. Hazlo sentada. Ponerte los pantalones o los calcetines de pie, sobre una sola pierna, es de lo que más duele.
  • En el coche. Separar las rodillas al entrar y salir carga el pubis. Siéntate primero de lado y gira las dos piernas juntas hacia dentro, y al revés para salir.
  • En las escaleras y la bañera. Apoyarte en una pierna mientras levantas la otra provoca dolor. Sube despacio, agárrate a la barandilla y, si puedes, usa la ducha.
  • Sentada. Cambia de postura a menudo y levántate antes de llegar a los 30 minutos.

Si un gesto de tu rutina te provoca el pinchazo una y otra vez, apúntalo. Es justo la información que tu matrona o tu fisioterapeuta necesitan para ayudarte.

¿Hay que aguantar hasta el parto? Lo que se puede tratar ya

No. Que la pubalgia sea frecuente no significa que haya que aguantarla. Diagnosticarla y tratarla pronto suele evitar que vaya a más, alivia el dolor y te ayuda a seguir con tu vida diaria.

Si te han dicho que es normal y que se pasará cuando nazca el bebé, no eres la única. Las guías de los ginecólogos británicos lo dicen con claridad: no es algo que tengas que soportar hasta el parto.

Qué se mira en una valoración de fisioterapia

El diagnóstico es clínico. Se hace con la historia de tus síntomas y con pruebas de exploración que reproducen el dolor. La guía europea no recomienda radiografías ni otras pruebas de imagen de rutina; la resonancia queda para descartar otras causas cuando hay señales de alarma.

Con esa información, el tratamiento recomendado se apoya en tres cosas: que entiendas qué te pasa, que sepas que no es peligroso para el bebé y un ejercicio adaptado a ti. En NeoPostural empezamos por esa valoración, para ver de dónde viene el dolor, descartar lo que no es pubalgia y adaptar el plan a tu semana de embarazo.

El cinturón pélvico, cuándo ayuda

La guía británica del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) recomienda valorar la derivación a fisioterapia para recibir pautas de ejercicio y, si hace falta, un cinturón lumbopélvico no rígido. La guía europea matiza que no hay pruebas para usarlo como único tratamiento: se puede probar para ver si alivia y llevarlo solo durante periodos cortos.

En la práctica, el cinturón acompaña al resto del tratamiento y no lo sustituye. Que te lo ajuste un profesional evita que lo lleves demasiado alto, demasiado apretado o más horas de las necesarias.

Analgésicos: lo que conviene saber

El paracetamol se considera seguro en el embarazo y puede ayudar si se toma de forma regular. El ibuprofeno y el resto de antiinflamatorios se evitan durante el embarazo salvo que te los indique un médico o un farmacéutico. Antes de tomar cualquier analgésico, consúltalo con tu matrona o tu médico: ellos te dirán qué y cuánto.

¿Qué ejercicio ayuda de verdad con la pubalgia?

El que está pensado para ti. La guía europea recomienda ejercicios individualizados para las embarazadas con este dolor, aunque reconoce que los estudios dan resultados contradictorios. Lo genérico funciona peor de lo que parece: en una revisión Cochrane, el ejercicio en grupo con información no redujo el número de mujeres con dolor pélvico frente a la atención prenatal habitual.

Hacer ejercicio durante el embarazo reduce algo el riesgo de dolor lumbar. Para el dolor de cintura pélvica, en cambio, no hay pruebas claras de que lo prevenga. Por eso desconfía de las tablas de «los cinco mejores ejercicios para la pubalgia» que valen para todo el mundo.

Hay pistas que sirven a cualquiera:

  • Si un ejercicio te obliga a abrir mucho las piernas o a apoyarte en una sola, y te duele, para y coméntalo.
  • Moverte suele sentar mejor que pasar el día quieta, siempre dentro de lo que toleras.
  • Si tu ginecólogo te ha indicado reposo o alguna restricción, esa indicación manda sobre cualquier pauta de ejercicio.

Mantenerte activa con supervisión es una buena forma de seguir moviéndote sin miedo. En NeoPostural, el programa de Pilates terapéutico lo planifican fisioterapeutas y se trabaja en grupos reducidos, adaptando cada ejercicio a tu caso y a tu semana de embarazo.

El parto si tienes pubalgia

La pubalgia no te obliga a una cesárea. La mayoría de las mujeres con dolor pélvico en el embarazo pueden tener un parto vaginal, y no hay pruebas de que la cesárea ayude. Incluso podría retrasar tu recuperación.

Hay un detalle práctico que casi nadie cuenta. Antes del parto, mide la distancia máxima a la que puedes separar las rodillas sin dolor, por la parte de dentro. En el parto, lo ideal es no superarla. Con la epidural no sientes el aviso del dolor, así que ese límite cobra todavía más importancia.

Apúntalo en tu plan de parto y coméntalo con tu matrona. Así el equipo podrá ayudarte a elegir posturas que respeten esa separación.

Después del parto y en el siguiente embarazo

Lo habitual es que el dolor mejore después del parto, pero no siempre desaparece. Alrededor de 1 de cada 10 mujeres sigue con dolor de cintura pélvica.

Los datos de la guía europea ponen cifras a esa evolución. El dolor intenso después del parto afecta a un 3 % de las mujeres al mes y baja al 1 % a los 2 años. Quienes lo tuvieron muy fuerte durante el embarazo son las que más tardan: el 21 % de ellas seguía con dolor dos años después.

Si te ha pasado en este embarazo, es más probable que vuelva en el siguiente. Conviene saberlo para empezar a cuidarte desde el principio y pedir valoración en cuanto aparezcan las primeras molestias.

El posparto también es momento de revisar todo lo demás. La fisioterapia de suelo pélvico te ayuda a recuperar la pelvis, el abdomen y el suelo pélvico después del parto. Y recuerda la señal de alarma de esta etapa: un dolor de pubis muy intenso, con dificultad para caminar o para orinar, se consulta de urgencia.

Preguntas frecuentes sobre la pubalgia en el embarazo

¿Es normal sentir pinchazos en el pubis durante el embarazo?

Es frecuente: alrededor del 20 % de las embarazadas tiene dolor de cintura pélvica en un momento dado. Entre las semanas 18 y 24, un pinchazo en la ingle al estirarte suele ser el ligamento redondo. Si el dolor llega con sangrado, contracciones o fiebre, llama a tu maternidad.

¿Cómo quitar el dolor de la pubalgia en el embarazo?

No hay un remedio que lo quite de golpe, pero hay mucho que puedes hacer. Evita abrir las piernas y apoyarte en una sola, gírate con las rodillas juntas y cambia de postura a menudo. Si no basta, una valoración de fisioterapia te dará un plan adaptado a ti.

¿Qué es la diástasis de la sínfisis del pubis?

Es una separación del pubis de más de 1 cm, confirmada con una prueba de imagen. Es poco frecuente y suele aparecer después del parto, con dolor intenso y dificultad para caminar.

¿Voy a necesitar cesárea por tener pubalgia?

Normalmente no. La mayoría de las mujeres con este dolor tiene un parto vaginal, y no hay pruebas de que la cesárea ayude.

¿Puedo seguir haciendo ejercicio?

En general, sí, y mejor si está adaptado a ti. Para si un ejercicio te duele y sigue siempre las indicaciones de tu ginecólogo si te ha pedido reposo.

Valoración de fisioterapia para la pubalgia en Málaga

Si estás en Málaga y el pubis te está quitando el sueño, o te cuesta caminar y subir escaleras, cuéntanos qué te ocurre. En NeoPostural valoramos tu caso, te explicamos lo que encontramos y decidimos contigo por dónde empezar, siempre en coordinación con lo que te indique tu matrona o tu ginecólogo.

Pide cita por WhatsApp o llámanos al 622 15 85 76. Te diremos qué podemos hacer en tu caso.

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